viernes 13 de junio de 2008

ANA IVANOVIC... me reafirmo!!







Cuando este blog salió a luz, publiqué una nota para las tenistas más bellas. La mejor, a mi entender, era Ana Ivanovic, por entonces una portentosa muchacha de cuerpo fantástico y cara de ángel. Hoy me reafirmo con estas fotos, que le rinden tributo -uno más- por su triunfo en París.

miércoles 30 de abril de 2008

SEXO GRATIS




domingo 27 de abril de 2008

SEXO PLACENTERO... ANTI- RECETAS



Una de las fantasías sexuales de muchas mujeres es hacer el amor de forma salvaje. Llegar a casa...que tu marido esté preparando la cena... (Bueno, esto de por sí solo ya sería una fantasía) acercarte al él por detrás, arrancarle el delantal y hacerlo en la mesa de la cocina... ¿Pero se imaginan esto en la vida real? con las piernas colgando, clavándote un tenedor en la nuca, y desollándote el culo con el rallador del pan?...

Estas cosas nos pasan por intentar copiar lo que vemos en las películas, por ejemplo, la típica fantasía de mezclar sexo y comida, como en "Nueve semanas y media" con las fresas, el melocotón en almíbar... vamos a ver: ¿qué tiene de sexy hacer macedonia encima de tu pareja? porque el almíbar tiene una característica muy poco erótica, a los tres minutos se seca... y se queda como el Loctite. Claro, como en la película cortan.... pero a ti te toca irte a la ducha… con la cabeza pegada a la de tu marido, con el culo en pompa y caminando hacia atrás...pareciendo siameses...

Otra fantasía muy típica es grabarse en video, me contó una amiga que daba mucho morbo. Así que lo probamos: es súper-erótico....hasta que te ves...tu marido te pone la cinta todo emocionado y cuando ves dos cuerpos abrazados....¡¡gordos!!, dices:

- Paco, te has equivocado de cinta, eso es un combate de sumo.

- No cariño, somos nosotros, es que la cámara engorda.

-¿Que engorda? ¿Y la mesita de noche porqué no engorda?


Pero la muestra más clara de que las fantasías nunca deberían llevarse a cabo es cuando tu marido se empeña en hacer el amor en la bañera. Aquí la fantasía es conseguir hacerlo sin romperte nada. Para empezar: muy, pero que muy erótico.... no es. Él se mete y se queda encajado en la bañera, con las rodillas en las orejas y el periscopio intentando asomarse. Y va él, cachondo y te dice:

-¡¡Venga, métete!!

Y claro, como él ha cogido el mejor sitio, a ti te toca poner el culo encima del tapón y que te dé el grifo en la nuca. Y entonces empieza a moverse todo apasionado. ¡Y se monta allí una marejada...! ¡Chaf, chaf...! Aquello parece "La Tormenta Perfecta"... (Lo malo es que el que está en la bañera no es George Clooney, es el capitán Pescanova.)

Entonces te dice:
-Vamos a probar otra postura, ponte tú encima!

En ese momento se sale el tapón y el desagüe te hace ventosa... y piensas: "este ha organizado un trío sin avisarme". Y cuando te das cuenta de que es el tapón le dices:
-¡¡Que se sale el agua, que se sale el agua!!
Y él: No te muevas, busca el tapón...
Tú, tanteando, agarras lo primero que encuentras...
-Y él grita: ¡¡Ese no es el tapón!!...¿no ves que hay dos?
En ese momento, ya solo se te ocurre una solución:

- Cariño, ¿por qué no nos vamos a la cama?... Pero a dormir ¿eh? AHORA SÍ QUE ESTOY AGOTADA!!!

jueves 21 de febrero de 2008

MI ORGASMO SOLITARIO (memorias de una reina abandonada)



Apoyé la frente en el azulejo frío de la ducha, y abrí el grifo a la máxima potencia.
El agua súbita me golpeó con fuerza, como si fueran miles de chispas de fuego.
Cierro los ojos y mi alma vuela fuera de mi cuerpo a reunirse con el tuyo , donde el agua caía como ahora sobre nuestros cuerpos empapados.


Y mientras me besabas me acaricio , mientras te frotabas contra mí, siento mi boca seca, y el deseo acude inesperado.
Como cuando nos lamíamos con feroces lengüetazos mientras el agua nos hacía resbalar la piel bajo su manto caliente.

La tarde quemaba los minutos mientras tu boca reclamaba mi lengua sedienta y tus dedos clavados en mis nalgas dolían con morboso placer sosteniendo mis piernas abiertas alrededor de tu cintura . Contra la pared mojada tu cuerpo se aplastaba en el mío, y tus dientes jugando a ser felinos mordían mis pezones.

Aquí, ahora, mis dedos juegan a ser tú.
Y me toco, siguiendo el rastro de aquella huella indeleble que nos dejamos.
Aquellos dedos se enredaban en mi pelo, cuando me ponías de espaldas y empujabas tu pene entre mis nalgas, que resbalaba jugoso y caliente abriéndose paso, hacia mi culo.

Más...quiero más...y hoy no me alcanza. El agua solitaria de este momento aumenta mi deseo.
Sólo mis manos acompañan la ruta de lo que fue, bajando desde el cuello a mis pechos, apretándolos levemente y los pezones se tensan como si me los chuparas.

Arrodillada ante tus piernas te comí bebiéndote, te succioné empapándome. Y te oí gemir, pedirme, suspirar . Lamí tu ombligo y tus ingles, hundí tu verga dentro de mi boca para que no quedara espacio entre mis labios y tú. Entre los tuyos y yo. Quise devorarte, que me comieras, que me hicieras doler. Grito. Muerte.

Y el agua, el agua caliente del recuerdo hace latir mi coño solitario de hoy.
Apoyo la ducha contra el pubis y el chorro me penetra y cosquillea como una pobre alternativa a tu polla contra mi clítoris, entonces mi sexo se abre como una flor resbalosa y tierna.
Juego con el agua a estimularme, me masturbo despacio, buscando el ritmo que sentía cuando me follabas casi hasta hacerme daño, como me devorabas mientras yo encadenaba un orgasmo y otro, y me hundía en tus ojos que no dejaban de mirarme entre el vaho caliente que nos envolvía.

Hoy me reflejo en este espejo, y me miro de reojo a medida que siento que voy a correrme en poco tiempo.
El agua se escurre entre mis piernas, mezclándose con mi propia humedad. Hago subir y bajar el chorro, me aprieto el clítoris con los dedos, y penetro en mi vagina que resbala.
Entro y salgo de mí,como entrabas y salías ,con tu polla incansable, con tu boca y tus manos.
Y cuando acabo al fin, es tu cara en el momento de correrte y tu leche escurriéndose entre mis pechos lo que dispara mi orgasmo solitario.

lunes 21 de enero de 2008

BOCA CARNOSA





La boca de Julián olía a menta, a tabaco negro, a vino tinto. La suya era una boca carnosa y plena que cubría la mía por entero al tiempo que su lengua se deslizaba como un pez de fuego. Mordí sus labios con suavidad, sin impedir que de entre los míos se deslizaran los profundos jadeos que preludiaban un orgasmo tan explosivo como los anteriores.

Julián abrazaba con dulce firmeza mis caderas, sin despegar su boca de los golosos dientes de la mía. Sus ojos abiertos eran espejo de mi placer desbordado. Me aferré temblando a su torso, y con una mano acaricié sus cabellos negros y sus mechones entrecanos. Él oprimió mis nalgas, abriéndolas más al deleite de la polla de Antonio que permanecía palpitante hasta muy adentro del lubricado calor ondulante de mi culo.

Las manos de Antonio, su suavidad extrema, sus dedos finos y seguros abarcaban mis senos, sosteniéndose de ellos, mientras su aliento golpeaba mi nuca y mi cuello transpirado.

Julián separó su rostro para contemplarme y contemplarse clavado en mi coño, sintiendo mis apretones alrededor de la gorda largura de su miembro también hundido a fondo, palpitando quieto, succionado entre mis muslos abiertos en la orilla de la cama donde yo cabalgaba a Antonio, muy despacio.

Ninguno de los tres hablábamos. Ninguno quería romper la magia de los cuerpos que el mío recibía y albergaba gozosa desde las primeras horas de la tarde, después de la charla de sobremesa en la que hablamos de nuestras peculiares fantasías, de los amantes que cada cual había tenido, de las diversas formas de entregar y de recibir placer, de lo que les gustaba el delicado color de mis medias azabache y la insinuante pronunciación de mi escote y la filigrana del encaje.

Me sentía llena y dichosa, y así me contemplaba en el espejo de piso a techo que reflejaba la imagen de mi carnalidad, la plenitud hedonista de mi cuerpo al abandono entre dos cuerpos deseantes. Eché hacia atrás la cabeza y mi cabellera cubrió el rostro de Antonio, que jadeaba en mi oído. Las dos pollas latían en mi interior con la tierna violencia del anhelo.

Flexionando más las piernas subí los pies a los hombros de Julián, extendí un brazo y atraje hacia mi boca la deliciosa verga de Carlos, y empecé a comérmela. Deslicé mi lengua por la suculenta cabeza, comencé a paladear sus hilos cristalinos, a apretar su base y a envolver los huevos suaves y pesados.

Antonio soltó mis senos y se recostó por entero sobre la cama y sin salir de mí, para que Amarilis se colocara en cuclillas sobre su boca, y fuera ella en su lugar quien besara mi nuca, oprimiendo sus pezones enhiestos en mi espalda, deslizando sus manos por mi cintura, por la turgencia de mis senos y la pasión de mis labios inflamados. Julián nos contemplaba arrobado, resollante y sin decir media palabra.

Nadie hablaba. Éramos cinco jadeos acompasados, cinco chapoteos, cinco gemidos transformados en un terso monosílabo llenando con su armónica dulzura el aire denso. Sólo las tres pollas temblaban, se abrían paso, entraban y salían entre mis repliegues empapados de aceite, de almíbar y saliva. Como la sombra tenue, la luz tenía un aroma a sexo enarbolado en pleno vuelo.

Así empecé a correrme intensa y largamente en la prodigiosa extensión de tres hombres que me brindaban placer resbalándose en mí, llenándome. Amarilis se contoneaba ofrendando su sexo pelirrojo a la sabia lengua de Antonio, cuya dureza y grosor iba en aumento al igual que la de Carlos en el hambre de mi boca.

Fue mi grito acallado por la verga de Carlos el que rompió el mágico silencio. Siguió el hondo y sorpresivo jadeo de Amarilis, en cuyos pechos me recosté arqueando la espalda para que la polla de Julián me entrara más profundamente. Empuje hacia abajo las caderas. La verga de Antonio pulsaba poderosamente al derramarse. La de Carlos transformó mi paladar en un salado manantial inacabable.

La leche de los tres ya era un rico y único volcán a borbotones mientras el aire se impregnaba de crecientes y rítmicos gemidos. Luego se hizo otra vez la complicidad empapada del silencio. Me quedé quieta, de nuevo, al tiempo que la tarde se llenaba de pájaros y flores.

Por la noche Amarilis y yo nos bañaríamos juntas con espuma generosa, escucharíamos un disco, nos leeríamos el capítulo de alguna novela, descorcharíamos una botella de vino blanco como lo hicimos la primera vez que estuvimos juntas y que recogí para ella, a modo de ardientes páginas de un diario, en mi cuento La Hoguera que tanto le gustaba.

Evocaríamos riendo esos instantes fabulosos que pasamos con nuestros tres amigos, antes de dormir abrazadas con un tibio sabor de almendras con sal gruesa entre las bocas, y a gotas de miel bajo el placer de cada beso.

Luego el silencio desnudaría más, aún más, nuestros cuerpos abiertos.


Nota del Editor.- Texto publicado sin el permiso de Rowe (Sorry Rowe, pero está muy bueno).

PORNO

Mientras te meto La pinga
y empiezas a gemir
descarada
lanzas improperios llamándome guarro:
me pides más, me pides que la meta más...
¡Cochina! ¿No ves que ya no hay más?
Me pides que meta mis dos manos y aplauda.
Cochina, guarra,
¿me pides que me meta yo?

martes 18 de diciembre de 2007

Jessica Biel únicas fotos desnuda...






Trabajó en la serie "7th Heaven" con apenas 14 años, pero ya se veía su indudable sensualidad. Como quien llama la atención se tomó estas fotos, para que los humildes de corazón pudiéramos verla sin ropas (como los pobres). No le fue mal, logró que los productores, conmovidos por su precaria desnudez, la invitaron (no sé si primero) a hacer películas. Hoy Hollywood babea, cuando ella hace como que otra vez quisiera quitarse la ropa.
Ya no, sólo quedan estas fotos.